26 ago. 2015

The Death of "Superman Lives": What Happened?

Por fortuna, el documental The Death of "Superman Lives": What Happened? (Jon Schnepp, 2015) no va de una peli que nunca se hizo. Porque más allá de las imágenes de Nicolas Cage en mallas y de la anécdota de la araña gigante, sobre lo que verdaderamente trata esta película es Superman. Porque, seguramente, nunca antes se había reunido un equipo creativo tan grande, durante tanto tiempo y con tanto presupuesto para profundizar en el personaje, su naturaleza y todo aquello que le rodea.

Sí, es cierto. Todos hubiéramos querido ver esa película loca, producida por un ex-peluquero, dirigida por Tim Burton y protagonizada por Nicolas Cage. Con Chris Rock como Jimmy Olsen, Sandra Bullock como Lois Lane, Kevin Spacey como Lex Luthor y Christopher Walken como Brainiac. En serio, una película en la que Superman muere pero un traje de tecnología kriptoniana lo regenera y lo devuelve a la vida, aunque se trae del Más Allá un poco de oscuridad.

Pero no pudo ser, y quizás mejor así, porque en realidad nunca habría podido ser. Ya cuando el proyecto estaba en las últimas, los intereses y los problemas económicos del estudio se pusieron de por medio, y todo comenzaba a ser reescrituras y recortes. Así que, si finalmente se hubiera realizado, todo hubiera resultado tan triste y gris como las dos películas posteriores del Hombre de Acero. Mejor nos quedamos con la leyenda.

Pero por otro lado, este documental nos ofrece 100 minutos durante la mayor parte de los cuales se reflexiona sobre Superman, su naturaleza y su encaje en el mundo. Realmente los guionistas plantean una serie de ideas interesantes sobre los conflictos con lo que debería enfrentarse el protagonista. Asimismo, se planearon algunas imágenes muy potentes, sobre todo para el aficionado, como la de Batman anunciando la muerte de Superman a través de las pantallas de Times Square. Pero sobre todo se profundizó en el traje, el diseño de personajes, Kriptón y su civilización y la estética que debía rodear al personaje. El resultado es un cajón de sastre inabarcable: cientos de diseños, maquetas, pruebas de FX que quedaron en el tintero, pero que suponen un inmenso pozo de documentación.

Sí, quizás el guión era una basura, y muchas de las cosas que se proyectaron eran irrealizables en aquella época... Pero hay todo un trabajo de arte conceptual que, que yo recuerde, nunca se ha aprovechado completamente. Con el equipo creativo adecuado, podría salir de ahí algo grande. Me refiero a un cómic.


21 ago. 2015

THE KING OF PIGS

Con Yeon Sang-ho me pasa que se me queda como corto, que siempre creo que me va a dar algo que al final no me da. Y creo que por eso me gusta.

The King of Pigs no es su mejor película, pero sí me parece la más ambiciosa y compleja. Creo que si no hubiera sido su ópera prima, y si tuviera la solidez de The Fake (2013), podría haber resultado algo mucho más grande. La historia de unos niños educados en un entorno opresor y en un sistema de castas crece en manos del director coreano a un ritmo soprendentemente lento. Casi irritantemente lento. Pero, en cambio, uno tiene siempre la sensación de que está a punto de suceder algo. Que detrás de cada esquina acecha un problema. Que cualquier discusión va acabar en pelea. Pero al final no pasa nada. O pasa, pero no lo vemos. Pasa en la cabeza de los personajes, algo hace clic. O pasará mañana, o dentro de diez años... Acción y reacción. Yeon Sang-ho siembra una serie de semillas que crecen silenciosamente durante la hora y media de metraje, desembocando en un desenlace que sucede en dos momentos distintos: uno, cuando los protagonistas son pequeños, y otro, de mayores. Estas dos líneas se cruzan en una historia que no se anda con sutilezas, y que pone énfasis en lo importante que es la infancia en la formación de una persona adulta.

El título, The King of Pigs, suena tan sucio como el ambiente que se respira durante toda la película: pobreza, prostitución, abusos, maltratos, muerte... Pero es precisamente la contención del pulso del director lo que aferra la película al realismo, alejándola del sensacionalismo gratuito en el que muchos dramas acostumbran a caer.

Aquí, como en la brutal The Fake, uno espera que en cualquier momento despierte un Charles Bronson dentro del protagonista. Pero no lo hace. Porque en la vida real no hay Bronsons. Por eso duele tanto. Por eso me gusta tanto.


7 ago. 2015

ANT-MAN: Hay pelis de superhéroes y pelis con superhéroes

Hay pelis de zombis y pelis con zombis, westerns y películas del oeste, y hay pelis de superhéroes y pelis con superhéroes. No me había dado cuenta hasta que he visto Ant-Man (Peyton Reed, 2015). Por cierto, es la mejor película de superhéroes de la historia.

Sí, hay películas mejores. Guardianes de La Galaxia (James Gunn, 2014) es mejor, pero es una película de aventuras. Quizás Los Vengadores (Joss Whedon, 2014) sea mejor, pero es una peli de acción que podría protagonizar Tom Cruise tranquilamente. Pero Ant-Man es una película de superhéroes de verdad, que recupera el sentido de la maravilla de los cómics de Stan Lee, Kirby y Roy Thomas.

Desde que se anunció el rodaje de Ant-Man, me he preguntado a quién narices se le había ocurrido gastarse la pasta en una peli de un tipo que se encoge... Pues a un verdadero amante de los cómics de superhéroes, alguien con una visión clara y limpia. Y sí, ya sé que todo el mundo esperaba la película que podía haber dirigido Edgar Wright (un tipo, a mi entender, sobrevalorado); y que la carrera de su substituto, Reed, no prometía nada. Pero el director (o el productor, una ya no sabe a quién atribuir los méritos y las culpas...) ha dado en el clavo aunando lo mejor del cine familiar de los 80 con el espíritu de los cómics de Los Vengadores de los años 60 y 70.

A eso hay que sumarle diálogos frescos, humor ligero (mucho más blanco que en Guardianes de La Galaxia) y algunos toques de estilo que contribuyen a hacer la película divertida y moderna.

Ant-Man es un peli de superhéroes para toda la familia; cine familiar de verdad, que hace justicia a la edad de plata y consigue lo que Raimi y Burton no consiguieron con sus adaptaciones de Spiderman y Batman. Quizás se acercó Albert Pyum con la adaptación de Capitán América en 1990, pero lamentablemente la película era basura.

Así que Ant-Man se ha colado inesperadamente en mi top de Marvel Studios, junto a Guardianes de La Galaxia y Los Vengadores. Thor: El Mundo Oscuro (Alan Taylor, 2012) tampoco está nada mal, pero no es una peli de superhéroes. Es una tragedia.

FreakyLive! #28



EL ORO Y LA SANGRE, NÚM. 2, Fabien Nury, Maurin Defrance, Fabien Bedouel & Merwan (Spaceman Books)
MARVEL. ELEKTRA 1 LINAJES, W. Haden Blackman & Michael Del Mundo (Panini)
THANOS: LA REVELACIÓN DEL INFINITO, Jim Starlin (Panini)
HAPPY, Morrison & Robertson (Panini)
HIGHWAY TO HELL, Victor Gischler, Davide "Boosta" Dileo & Ricardo Burchielli (Panini)
EL IMPERIO DE LOS MUERTOS 2, George Romero, Dalibor Talajic & Alexander Lozano (Panini)
LA MARCHA ZOMBI DE MAX BROOKS 1, Max Brooks & Raulo Caceres, (Panini)
AXOLOT, RELATOS EXTRAORDINARIOS Y ANÉCDOTAS ASOMROSAS, Patrick Baud, Yannick Lejeune, Tony Sandoval, Nancy Peña, Sibylline, Capucine, Boulet, Geoffroy Monde, Adrien Ménielle, Marion Montaigne, Guillaume Long, Erwann Surcouf, Libon & Camille Moog (Dib-buks)
EL PASEO DE LOS SUEÑOS, Zidrou & Mai Egurza, (Norma)
KIMOI, Ángel (Diábolo)
PRECIOSA OSCURIDAD, Vehlman & Kerascoët (ECC)
FRANQUIN. LA MÁSCARA (1954), André Franquin, (Dib-buks)
TORPEDO 1936: LOS RELATOS, Sánchez Abulí & Bernet (Evolution Comics)

2 ago. 2015

minireseña: KINGSMAN, SERVICIO SECRETO

Me da la sensación que hay un nuevo tipo de humor en el cine, y que tiene que ver mucho con el cómic, y con ese tándem formado por el guionista (y genio de los negocios) Mark Millar y el director Matthew Vaughn. Es un humor un poco verde, casi negro y algo amarillo que en realidad es bastante blanco; que no reflexiona sobre nada y que solo quiere hacernos reír. No tiene mucho mérito en sí mismo, pero es de agradecer que esté llegando a las multisalas gracias a películas como Kick Ass (Matthew Vaughn, 2010) o, la que ahora nos ocupa, Kingsman: Servicio Secreto (Matthew Vaughn, 2014).

Pero no creo que esta sea la principal virtud de Kingsman, que me ha tenido anclado a la butaca de principio a fin. Creo que hoy en día es tan difícil innovar, incluso en lo formal, que cuando parece que alguien ha encontrado una nueva manera de rodar algo hay que reconocerle el mérito. Con las escenas de acción de esta peli, Vaughn ha ido más allá (más allá de Matrix, se entiende), metiendo al operador de cámara (y por extensión al espectador) en la batalla. La escena en la iglesia, punto álgido de la cinta, es la mejor muestra de ello, y un compendio de toda la película, porque encierra todos los secretos del cine de Vaughn: la estética de la violencia, la desmesura y ese humor tan característico.

El resultado: una bomba, pero de esas de broma, de los payasos. Porque, en el fondo, explicar explicar... no explica nada nuevo.