31 mar. 2012

PLAGIO

Me gusta pensar que Hernán Migoya tiene dos caras. Una de ellas es la de un provocador, a veces frívolo; una pluma inquieta amante del escándalo literario. Véanse, por ejemplo, los títulos de sus novelas o sus “Nuevas Hazañas Bélicas”, ambientadas en la Guerra Civil Española. Hay algo de morbo en todo eso, en el mejor sentido de la palabra.

Tiene otra cara, como decía, más “seria”, por decir algo. Como mínimo, con una apariencia más seria, aunque en realidad el morbo sigue ahí, latente, oculto, apelando a esa curiosidad sádica que esconde todo lector. Esta es la cara que vimos en “Olimpita”, y la que vemos ahora en “Plagio”, una novela gráfica que narra los tres días durante los que su mujer estuvo secuestrada en Lima cuando tenía 18 años.

Ahí tienen el morbo.

Migoya y Joan Marín, quien ya había sido el dibujante de “Olimpita”, han llevado a cabo un largo de trabajo documentación para explicar con la máxima fidelidad esta historia. Informes policiales, llamadas telefónicas y los propios protagonistas de la trama son las fuentes de las que ha bebido el guionista para llevar al cómic la historia de su actual mujer con el máximo respeto. Marín, por su parte, pisó Lima para reproducir la ciudad con la mayor fidelidad. Y a priori uno puede pensar que ni fu ni fa, que Lima puede ser Lima más o menos. Pero como apunta el periodista peruano Marco Sifuentes en el diario La República: “A los talibanes de la Marca Perú seguramente les escandalizará que en España se publique un libro de 250 páginas que se inicia con una impresionante y minuciosa toma general, a dos páginas, de nuestra capital, con Acho y el Rímac en primer plano, y un recuadro anunciando que la acción ocurrirá en una ciudad también conocida como “Lima, la horrible”. Quizás el solo hecho de publicar una novela gráfica sobre un secuestro en el Perú (documentado con informes de la policía y las declaraciones ante la Fiscalía) ponga los pelos de punta a los miles de autodesignados guardianes de la imagen internacional del país”. Como se suele decir, aunque muy a la ligera normalmente, la ciudad es uno de los protagonistas.

La doble página de Lima, extraída del blog de Joan Marín
Pero supongamos que al lector nada de esto le importa, que no le importa que la protagonista de “Plagio” exista, ni las virtudes de Migoya, ni lo real que sea esta historia. El lector tendrá entre sus manos entonces un trhiller de autor, con tendencia al drama y debilidad por los detalles. Un pequeña gran historia, con personajes al límite y planes imperfectos. Muy a lo Mamet. Este amor por los detalles, es también lo que llevó a Migoya a pedir la colaboración del escritor peruano Rafo León para darle una naturalidad limeña a los diálogos.

Personalmente me quedo con las primera páginas del cómic, las del secuestro, y las últimas. Todo muy cinematográfico, de buen guionista, de relojero. En cuanto al drama, no tiene desperdicio la relación entre el padre de la protagonista y los secuestradores, sus conversaciones, documentalmente reproducidas, y algunas dudas sobre la naturaleza del secuestro que siempre están en el aire y que no siempre tienen respuesta.

Seguramente, al final, todo este buen trabajo quede escondido bajo ese “basado en una historia real” que tanto vende. Pero bueno, una cosa no quita la otra.

30 mar. 2012

EL HOMBRE QUE SE DEJÓ CRECER LA BARBA

Recuerdo la primera vez que me hablaron de Olivier Schrauwen y me alabaron su obra, su tinte surrealista (surrealista de verdad, no de postín) y su técnica de dibujo y color, propia de otra época (de principios del siglo XX concretamente). La cosa se quedó en la lista de cosas pendientes, hasta que Norma editó “Mi pequeño” (2009), una joya arrebatadora. Por eso cogí (literalmente) con muchas ganas “El hombre que se dejó crecer la barba” (Fulgencio Pimentel, 2012), el nuevo álbum publicado aquí de Schrauwen. Y qué placer, el de colmar las expectativas.

El texto promocional de “El hombre que se dejó crecer la barba” dice que este libro es una selección de relatos cortos, y eso siempre me desanima un poco. Sí, ya sé que está mal visto desdeñar a los hermanos menores de la literatura, pero así, a priori, siempre he preferido la obra larga al relato corto (burro grande ande o no ande). Bien, no he venido a hablar de esto. Lo que quiero decir es que no tengo tan claro que este cómic, en su conjunto, no sea una obra completa, que ese señor de barba que sale viñeta tras viñeta no me quiera decir algo que a veces creo que estoy a punto de abrazar, pero no, se me escapa. La idea flirtea conmigo, coquetea un rato, y al final la pierdo, aunque deja un poso ahí.

“El hombre que se dejó crecer la barba” es una obra fascinante e hipnótica que pide de la colaboración del lector para ser disfrutada. El autor debe comulgar no sólo con el humor/horror de Schrauwen, sino también con su puesta gráfica; con ese rollo, no retro, sino antiguo. Mientras lees este cómic, estás en otro lugar.

Pero siendo prosaicos, sí, “El hombre que se dejó crecer la barba” es un cómic de historias breves, dispares en forma y estilo. Empieza con un ensayo sobre tipos de cabello, continua con un episodio que habla del oficio del cómic y sin darnos cuenta estamos en una madriguera, y acabamos siguiendo a un hombre en su huida (y uno diría que esto último sucede dos veces).

Olivier Schrauwen es un bicho raro del cómic, y si os gustan las catalogaciones, pues esta obra no es ni una novela gráfica ni un álbum. Es lo que es, y no es aconsejable leerlo con la pretensión de encasillarlo.

Hay que disfrutarlo y ya está. Un poco dadá, un poco Péret, también, y sobre todo un poco McCay.

27 mar. 2012

ANTOLOGÍA AMERICAN ESPLENDOR #3

Nota de prensa:
Este último volumen de la antología consagrada de "American Splendor" (La Cúpula) cubre los años de 1993 a 2004. Harvey Pekar describe aquí su combate contra un cáncer linfático a principios de los noventa, sus conflictos con su última mujer, Joyce Brabner, su jubilación, pero también su consecución de la notoriedad a partir del estreno de la película American Splendor, con la elocuencia que le caracteriza. Las historietas de este volumen han sido escritas por Harvey Pekar y dibujadas por una pléyade de autores como Gary Dumm, Frank Stack, Joe Sacco, Jim Woodring, Robert Crumb, Ed Piskor y Gerry Shamray.

A principios de los años sesenta, Harvey Pekar era crítico de jazz y coleccionista de discos viejos para redondear sus ingresos mensuales. Conoce entonces a Robert Crumb y descubre el cómic underground norteamericano. Fascinado por las posibilidades que ofrece el medio, desarrolla unos cuantos años más tarde un proyecto de cómic autobiográfico e, incapaz de dibujarlo, convence a Crumb y a dos dibujantes de Cleveland, Gary Dumm y Greg Budgett, para que ilustren las primeras historietas. En 1976, decide autoeditar su muy pronto mítica serie, American Splendor, en la que participarán algunos de los miembros de la élite de la escena independiente norteamericana. La serie recibió el prestigioso American Book Award en 1987. American Splendor fue adaptada al teatro en 1985 y 1990 y finalmente llevada al cine en 2003, recibiendo el Gran Premio del Festival de Sundance.

En American Splendor Harvey Pekar describe la vida cotidiana de la clase media norteamericana, a través de su propia experiencia como archivero en un hospital público de Cleveland y de sus agitadas relaciones sentimentales, sin ocultar su carácter colérico y sus episodios maniacodepresivos. Realiza igualmente el retrato de los personajes que se va encontrando que culmina en un fresco de Cleveland, ciudad industrial afectada profundamente por la crisis de los años setenta. Al entrar en escena, Harvey Pekar, antihéroe de una América desencantada después del shock de Vietnam, revoluciona el medio y crea la primera serie de cómic autobiográfico que tendrá una gran influencia en los autores posteriores.

Harvey Pekar nació en 1939 en Cleveland en una familia de comerciantes judíos provenientes de la Europa del Este. Creció con el yiddish como lengua materna. En 1966, empezó a trabajar en los archivos del hospital de Cleveland. Autodidacta y gran lector, sigue con fervor la eclosión del cómic underground. Su encuentro con Robert Crumb a finales de los años sesenta le convence a lanzarse a la escritura de historias autobiográficas. Empezó en 1976 a autoeditar American Splendor. El relativo éxito de la serie a principios de los años ochenta y el estilo ultra polémico de Harvey Pekar le permiten convertirse en un participante regular del talk-show de más gran difusión en los EE. UU., Late Night with David Letterman, del cual le despidieron después de unos comentarios que hizo sobre la empresa General Electric (propietaria de la cadena NBC, en la cual se emitía en programa). Harvey Pekar continuó entonces con American Splendor, además de su actividad de periodista freelance para la prensa y la radio, especializado en su gran pasión: el jazz. En 1995 coescribe con su mujer Joyce Brabner una novela gráfica sobre su lucha contra el cáncer, Our Cancer Year.Harvey Pekar falleció en julio de 2010 en Cleveland. Se había retirado en 2001, después de haber trabajado 35 años como archivero, aunque siempre siguió escribiendo crónicas de libros, discos y la serie American Splendor.

ANTOLOGÍA AMERICAN SPLENDOR #3
HARVEY PEKAR
Gary Dumm, Frank Stack, JOE SACCO, Jim Woodring, ROBERT CRUMB, Ed Piskor y Gerry Shamray
Rústica, 21.50x28 cm, b/n, 208 p.
ISBN: 978-84-7833- 972-3
PVP: 20 €

26 mar. 2012

PAUL VA DE PESCA


Tengo que reconocer que siempre que me “enfrento” a un cómic de Michel Rabagliati lo hago con cierta pereza, y no sé si es por esa pátina de slice of life que tiene su obra o por la retahíla de alabanzas que siempre le preceden. Prejuicios aparte, la lectura de “Paul va de pesca” (Astiberri) no sólo garantiza los agradables momentos de lectura relajada habituales de toda la saga de Paul. Además, ofrece algunos pasajes de una intensidad inusual en la obra de Rabagliati, que demuestran la pericia del autor para controlar el tempo, la intensidad y, en el fondo, para sorprender al lector.

“Paul va de pesca” empieza mal, la verdad: aventuritas de juventud aliñadas con la típica broma autocomplaciente del diseñador gráfico y su amor por Apple. Muy ochentero, y muy visto también. Afortunadamente este episodio deja paso rápidamente al arco central de este cómic de 200 páginas: las vacaciones de Paul y su novia con unos amigos en un paraíso para los pescadores de fin de semana. Allí, Paul reflexiona sobre como el hombre ha adulterado su relación con la naturaleza, convirtiéndola en un vano reflejo de lo que fue en tiempos pasados. Hay mucho de la estupidez humana ahí: de su sinsentido y sobre todo del tiempo perdido, en el sentido más prosaico del término.

Hasta aquí todo bien, todo muy Rabagliati. Y entonces viene lo mejor. Con un giro hacia el drama, el autor nos introduce en los problemas de fertilidad de la pareja protagonista, sus dificultades para tener un hijo. El texto pasa a un segundo lugar y la imagen (la composición de viñetas, los silencios, los espacios vacíos...) toma el protagonismo absoluto.Y es entonces cuando el lector, quizás agarrándose a un clavo ardiendo, se aferra a esta trama que le conduce rápidamente hasta el final del cómic, como diciendo: “Ah, sí, de esto va el cómic”.

El cómic no va de eso en realidad, va de todo y de nada, pero sobre todo va de Paul, una persona corriente que crece página tras páginas y que poco a poco se va enfrentando a los misterios cotidianos de la vida.

Anteriormente: “Paul va a trabajar este verano” (Fulgencio Pimentel), “Paul en el campo” (Fulgencio Pimentel) y “Paul se muda” (Astiberri).

BLOG DE L'ESCOLA D'ART PAU GARGALLO

Desde l'Escola Superior i de Disseny Pau Gargallo han creado un blog sobre animación. Allí podréis encontrar notícias, comentarios y informaciones de interés sobre el mundo de la animación. El objectivo de este “modesto” blog es fomentar la conectividad entre los estudiantes y profesionales del sector y también las actividades que organiza la escuela. También podréis encontrar algunos de los trabajos de los alumnos de la escuela.

La escuela de Arte y Superior de Diseño Pau Gargallo cuenta con 40 años de experiencia. Fue creada durante el curso 1968/69 con el objetivo de preparar especialistas en los diferentes campos de las artes aplicadas. En la escuela conviven el ámbito artístico y el del diseño con una oferta formativa que va desde la modalidad de artes del bachillerato, pasando por varios ciclos formativos de grado superior de artes plásticas y diseño (escultura, cerámica, y ilustración, animación audiovisual, gráfica publicitaria, interiorismo) hasta estudios superiores de diseño especializados en el ámbito gráfico.

24 mar. 2012

ÚLTIMA EMISIÓN

El veterano programa de televisión dedicado al mundo del cómic "This is Not Another Freaky TV Show" pone fin a su andadura en televisión después de siete años en antenaEl director del programa, David González, achaca el fin del programa a cuestiones de programación y a dificultades económicas, y lamenta que esto suceda en el mejor momento del programa: “El Freaky siempre ha sido un programa low cost, pero habíamos conseguido hacer un producto de calidad, ofreciendo cada semana entrevistas no sólo con autores consagrados, sino también con nuevos talentos. Durante las dos últimas temporadas han pasado por el programa autores de la talla de Hiroshi Hirata, Camille Jourdy, Rubén Pellejero o Paco Roca.


This is not another Freaky TV Show” comenzó como un modesto espacio de televisión dedicado a la crítica de cómics en 2005, realizado y emitido a través de Televisió Badalona. Con los años, el programa había dejado de ser un espacio dedicado únicamente a la crítica, y experimentó con diferentes formatos hasta convertirse en lo que es hoy: un programa sobre el mundo del cómic, en el que no sólo se habla de tebeos sino de también de todo lo que envuelve a la industria del noveno arte. Actualmente, coproducido por la Xarxa de Televisions Locals, el programa se emitía a través de una quincena de televisiones locales además de mediante el visionado online en la plataforma xip/tv (http://www.xiptv.cat/this-is-not-another-freaky-tv-show).

This is not another Freaky TV Show” deja, muy a su pesar, un vacío en el panorama de la televisión catalana (por no decir en el de la televisión generalista), donde el cómic, un arte que goza cada vez de mayor aceptación social y respeto institucional, no ha conseguido hacerse un hueco.

El equipo del “This is not another Freaky TV Show” ha decidido mantener vivo el espíritu del programa, que próximamente emprenderá una nueva andadura online (www.freakyonline.tk) y en las redes sociales (@freakyonline). Según David González: “es evidente que no podemos mantener el mismo formato. Ahora trabajaremos pensando exclusivamente en un producto para Internet, pero no queremos abandonar el proyecto original. Trabajaremos para, quién sabe cuando, devolver el Freaky a la televisión”.

El último programa se emite en Televisió Badalona el próximo viernes 30 de marzo a las 23:00 (reemisión el sábado 31 a las 19:30) y se podrá ver online a partir del miércoles 4 de abril en xip/tv.


22 mar. 2012

EL HORNO NO FUNCIONA

La joven autora francesa, Camille Vannier, estará el próximo viernes 30 de marzo a las 19:00h, en la librería La Central del Raval (C/ Elisabets, 6, 08001 Barcelona) para presentar su primera novela gráfica, "El horno no funciona", editada por Sins entido y premio Junceda de la APIC 2011 en la categoría de nuevos talentos. Estará acompañada por el ilustrador y profesor de la Escola Massana, Pep Montserrat, quien también ha sido el tutor de su proyecto final de carrera (El horno no funciona), y por Jesús Moreno, director editorial de Sins entido.

3 mar. 2012

MAKING OF PROLEPSIS

Bien. "Prolepsis", el nuevo corto de l'Autruche, acaba de salir de la sala de montaje, aunque eso de "sala de montaje" suena demasiado pretencioso. Hacía tiempo que l'Autruche estaba parada. Desde 2010. No fue un mal año, hicimos tres cortos, dos de broma y uno en serio. Después de este parón, debido, en buena medida, a pocas ganas y mucho trabajo, ve la luz este corto que llevaba mucho tiempo en la sala de espera.


Prolepsis, según el Diccionario de la Real Academia: en la doctrina de los epicúreos y los estoicos, conocimiento anticipado de algo. Es una de las palabras que aprendí en las clases de Literatura del instituto; tiempos de poetas muertos y todo eso. Hubo otras palabras que me marcaron, y que de una u otra manera me han perseguido. Recuerdo un alegre episodio de pubertad al que le pudimos aplicar el término prolepsis, así que sí, supongo que le cogí cariño a la palabra.

Así que un día pensaba en como complicar un cortometraje que estuviera rodado en buena mesura en plano secuencia, y fue entonces cuando me vino el término prolepsis a la cabeza. ¿Podríamos, en un plano sin cortes, incluir lo que está pasando y lo que pasará, a la vez, con los mismos actores? Pues me puse manos a la obra, e intenté escribir un guión y una coreografía posibles. Está claro que con dinero hubiéramos podido rodar La Guerra de las Galaxias en plano secuencia, pero no era el caso, ni era necesario.


Mi buen amigo y mejor actor Lluís Altés nos consiguió el contacto de un loft precioso e ideal para rodar el corto, con el espacio y las condiciones necesarias para permitir que nos moviéramos con agilidad a la hora de rodar el plano secuencia. La verdad, hubiera estado bien gravar como lo gravábamos.


El resultado es un corto que, como es habitual, nos ha quedado algo críptico, aunque es uno de los trabajos de los que estoy más satisfecho, sobre todo a nivel de fotografía y interpretación. Ahora toca enviarlo a festivales y todo eso, pero de momento os dejo con un minitrailer que hemos improvisado. Espero que, cuando veáis el corto, os gust.: