26 ago. 2015

The Death of "Superman Lives": What Happened?

Por fortuna, el documental The Death of "Superman Lives": What Happened? (Jon Schnepp, 2015) no va de una peli que nunca se hizo. Porque más allá de las imágenes de Nicolas Cage en mallas y de la anécdota de la araña gigante, sobre lo que verdaderamente trata esta película es Superman. Porque, seguramente, nunca antes se había reunido un equipo creativo tan grande, durante tanto tiempo y con tanto presupuesto para profundizar en el personaje, su naturaleza y todo aquello que le rodea.

Sí, es cierto. Todos hubiéramos querido ver esa película loca, producida por un ex-peluquero, dirigida por Tim Burton y protagonizada por Nicolas Cage. Con Chris Rock como Jimmy Olsen, Sandra Bullock como Lois Lane, Kevin Spacey como Lex Luthor y Christopher Walken como Brainiac. En serio, una película en la que Superman muere pero un traje de tecnología kriptoniana lo regenera y lo devuelve a la vida, aunque se trae del Más Allá un poco de oscuridad.

Pero no pudo ser, y quizás mejor así, porque en realidad nunca habría podido ser. Ya cuando el proyecto estaba en las últimas, los intereses y los problemas económicos del estudio se pusieron de por medio, y todo comenzaba a ser reescrituras y recortes. Así que, si finalmente se hubiera realizado, todo hubiera resultado tan triste y gris como las dos películas posteriores del Hombre de Acero. Mejor nos quedamos con la leyenda.

Pero por otro lado, este documental nos ofrece 100 minutos durante la mayor parte de los cuales se reflexiona sobre Superman, su naturaleza y su encaje en el mundo. Realmente los guionistas plantean una serie de ideas interesantes sobre los conflictos con lo que debería enfrentarse el protagonista. Asimismo, se planearon algunas imágenes muy potentes, sobre todo para el aficionado, como la de Batman anunciando la muerte de Superman a través de las pantallas de Times Square. Pero sobre todo se profundizó en el traje, el diseño de personajes, Kriptón y su civilización y la estética que debía rodear al personaje. El resultado es un cajón de sastre inabarcable: cientos de diseños, maquetas, pruebas de FX que quedaron en el tintero, pero que suponen un inmenso pozo de documentación.

Sí, quizás el guión era una basura, y muchas de las cosas que se proyectaron eran irrealizables en aquella época... Pero hay todo un trabajo de arte conceptual que, que yo recuerde, nunca se ha aprovechado completamente. Con el equipo creativo adecuado, podría salir de ahí algo grande. Me refiero a un cómic.


21 ago. 2015

THE KING OF PIGS

Con Yeon Sang-ho me pasa que se me queda como corto, que siempre creo que me va a dar algo que al final no me da. Y creo que por eso me gusta.

The King of Pigs no es su mejor película, pero sí me parece la más ambiciosa y compleja. Creo que si no hubiera sido su ópera prima, y si tuviera la solidez de The Fake (2013), podría haber resultado algo mucho más grande. La historia de unos niños educados en un entorno opresor y en un sistema de castas crece en manos del director coreano a un ritmo soprendentemente lento. Casi irritantemente lento. Pero, en cambio, uno tiene siempre la sensación de que está a punto de suceder algo. Que detrás de cada esquina acecha un problema. Que cualquier discusión va acabar en pelea. Pero al final no pasa nada. O pasa, pero no lo vemos. Pasa en la cabeza de los personajes, algo hace clic. O pasará mañana, o dentro de diez años... Acción y reacción. Yeon Sang-ho siembra una serie de semillas que crecen silenciosamente durante la hora y media de metraje, desembocando en un desenlace que sucede en dos momentos distintos: uno, cuando los protagonistas son pequeños, y otro, de mayores. Estas dos líneas se cruzan en una historia que no se anda con sutilezas, y que pone énfasis en lo importante que es la infancia en la formación de una persona adulta.

El título, The King of Pigs, suena tan sucio como el ambiente que se respira durante toda la película: pobreza, prostitución, abusos, maltratos, muerte... Pero es precisamente la contención del pulso del director lo que aferra la película al realismo, alejándola del sensacionalismo gratuito en el que muchos dramas acostumbran a caer.

Aquí, como en la brutal The Fake, uno espera que en cualquier momento despierte un Charles Bronson dentro del protagonista. Pero no lo hace. Porque en la vida real no hay Bronsons. Por eso duele tanto. Por eso me gusta tanto.


7 ago. 2015

ANT-MAN: Hay pelis de superhéroes y pelis con superhéroes

Hay pelis de zombis y pelis con zombis, westerns y películas del oeste, y hay pelis de superhéroes y pelis con superhéroes. No me había dado cuenta hasta que he visto Ant-Man (Peyton Reed, 2015). Por cierto, es la mejor película de superhéroes de la historia.

Sí, hay películas mejores. Guardianes de La Galaxia (James Gunn, 2014) es mejor, pero es una película de aventuras. Quizás Los Vengadores (Joss Whedon, 2014) sea mejor, pero es una peli de acción que podría protagonizar Tom Cruise tranquilamente. Pero Ant-Man es una película de superhéroes de verdad, que recupera el sentido de la maravilla de los cómics de Stan Lee, Kirby y Roy Thomas.

Desde que se anunció el rodaje de Ant-Man, me he preguntado a quién narices se le había ocurrido gastarse la pasta en una peli de un tipo que se encoge... Pues a un verdadero amante de los cómics de superhéroes, alguien con una visión clara y limpia. Y sí, ya sé que todo el mundo esperaba la película que podía haber dirigido Edgar Wright (un tipo, a mi entender, sobrevalorado); y que la carrera de su substituto, Reed, no prometía nada. Pero el director (o el productor, una ya no sabe a quién atribuir los méritos y las culpas...) ha dado en el clavo aunando lo mejor del cine familiar de los 80 con el espíritu de los cómics de Los Vengadores de los años 60 y 70.

A eso hay que sumarle diálogos frescos, humor ligero (mucho más blanco que en Guardianes de La Galaxia) y algunos toques de estilo que contribuyen a hacer la película divertida y moderna.

Ant-Man es un peli de superhéroes para toda la familia; cine familiar de verdad, que hace justicia a la edad de plata y consigue lo que Raimi y Burton no consiguieron con sus adaptaciones de Spiderman y Batman. Quizás se acercó Albert Pyum con la adaptación de Capitán América en 1990, pero lamentablemente la película era basura.

Así que Ant-Man se ha colado inesperadamente en mi top de Marvel Studios, junto a Guardianes de La Galaxia y Los Vengadores. Thor: El Mundo Oscuro (Alan Taylor, 2012) tampoco está nada mal, pero no es una peli de superhéroes. Es una tragedia.

FreakyLive! #28



EL ORO Y LA SANGRE, NÚM. 2, Fabien Nury, Maurin Defrance, Fabien Bedouel & Merwan (Spaceman Books)
MARVEL. ELEKTRA 1 LINAJES, W. Haden Blackman & Michael Del Mundo (Panini)
THANOS: LA REVELACIÓN DEL INFINITO, Jim Starlin (Panini)
HAPPY, Morrison & Robertson (Panini)
HIGHWAY TO HELL, Victor Gischler, Davide "Boosta" Dileo & Ricardo Burchielli (Panini)
EL IMPERIO DE LOS MUERTOS 2, George Romero, Dalibor Talajic & Alexander Lozano (Panini)
LA MARCHA ZOMBI DE MAX BROOKS 1, Max Brooks & Raulo Caceres, (Panini)
AXOLOT, RELATOS EXTRAORDINARIOS Y ANÉCDOTAS ASOMROSAS, Patrick Baud, Yannick Lejeune, Tony Sandoval, Nancy Peña, Sibylline, Capucine, Boulet, Geoffroy Monde, Adrien Ménielle, Marion Montaigne, Guillaume Long, Erwann Surcouf, Libon & Camille Moog (Dib-buks)
EL PASEO DE LOS SUEÑOS, Zidrou & Mai Egurza, (Norma)
KIMOI, Ángel (Diábolo)
PRECIOSA OSCURIDAD, Vehlman & Kerascoët (ECC)
FRANQUIN. LA MÁSCARA (1954), André Franquin, (Dib-buks)
TORPEDO 1936: LOS RELATOS, Sánchez Abulí & Bernet (Evolution Comics)

2 ago. 2015

minireseña: KINGSMAN, SERVICIO SECRETO

Me da la sensación que hay un nuevo tipo de humor en el cine, y que tiene que ver mucho con el cómic, y con ese tándem formado por el guionista (y genio de los negocios) Mark Millar y el director Matthew Vaughn. Es un humor un poco verde, casi negro y algo amarillo que en realidad es bastante blanco; que no reflexiona sobre nada y que solo quiere hacernos reír. No tiene mucho mérito en sí mismo, pero es de agradecer que esté llegando a las multisalas gracias a películas como Kick Ass (Matthew Vaughn, 2010) o, la que ahora nos ocupa, Kingsman: Servicio Secreto (Matthew Vaughn, 2014).

Pero no creo que esta sea la principal virtud de Kingsman, que me ha tenido anclado a la butaca de principio a fin. Creo que hoy en día es tan difícil innovar, incluso en lo formal, que cuando parece que alguien ha encontrado una nueva manera de rodar algo hay que reconocerle el mérito. Con las escenas de acción de esta peli, Vaughn ha ido más allá (más allá de Matrix, se entiende), metiendo al operador de cámara (y por extensión al espectador) en la batalla. La escena en la iglesia, punto álgido de la cinta, es la mejor muestra de ello, y un compendio de toda la película, porque encierra todos los secretos del cine de Vaughn: la estética de la violencia, la desmesura y ese humor tan característico.

El resultado: una bomba, pero de esas de broma, de los payasos. Porque, en el fondo, explicar explicar... no explica nada nuevo.


26 jun. 2015

Por qué David G. González nunca se hará rico

Yo siempre he querido ser un David Lynch o un Charles Bukowski o un Mike Patton. Gente persiguiendo sueños. Lamentablemente, en el cole, me enseñaron a perseguir realidades.

A uno le enseñan que dos y dos son cuatro, que el Mulhacén es el pico más alto de la península ibérica y que primero vinieron los griegos y después los romanos. Te preparan para salir al mundo real, con tu trabajo, tu hipoteca y tus hijos. O al menos eso enseñaban en mi época. Como dice uno de los personajes de Neil Gaiman en “The Sandman”, “no te enseñan cómo amar a alguien. Ellos no te enseñan cómo ser famoso. Ellos no te enseñan cómo ser rico o cómo ser pobre. Ellos no te enseñan cómo alejarte de alguien a quien ya no amas. Ellos no te enseñan cómo saber lo que sucede en la mente de otra persona. Ellos no te enseñan qué decir a alguien que está muriendo. Ellos no te enseñan nada que valga la pena saber”.

Me di cuenta de eso demasiado tarde. Mi vida ya estaba encarrilada, de una u otra forma, hacia esa meta de ciudadano ejemplar que todo buen profesor promulga. Sí, uno puede salirse siempre del camino, pero nunca he sido un tipo demasiado valiente.

Aunque me parece que también es tarde para cualquiera. Me parece que todo se ha encorsetado demasiado, todo sigue unas reglas demasiado estrictas; todo es demasiado limpio y correcto y Facebook y Twitter. Ya no es tan fácil ser Lynch, o Bukowski, o Patton. Ahora solo puedes aspirar a ser R. R. Martin, E. L. James o J. K. Rowling, gente con iniciales. Y no lo digo en un sentido peyorativo, sino realista.

Hoy en día es fácil ser un escritor de éxito. Solo hace falta valer para ello. Si no vales, déjalo. Así de simple. Si vales, hay miles de herramientas en la red para alcanzar el estrellato: cursos, decálogos, videotutoriales... Hay un protocolo, unas normas, un proceso creativo muy determinado. Hay incluso un negocio en torno a ello.

Sí, estoy hablando de la Industria Cultural. Todo un oxímoron.

En un mundo de realidades, soy consciente de que nunca escribiré algo como “Juego de Tronos”, “Cincuenta Sombras de Grey” o “Harry Potter”. Así que no lo intento. Sé que no valgo para ello. Soy incapaz de seguir toda la disciplina que requiere, todos esos decálogos aburridos sobre cómo conseguir que tu libro sea el más vendido en Amazon. No puedo apasionarme con ello.

Así que cuando escribo, escribo pensando en Lynch y en Bukowski y en Patton. También hay decálogos para gente así. El penúltimo punto del decálogo de Kurt Vonnegut (que en realidad tiene ocho puntos) dice: “Escribe para contentar únicamente a una persona. Si abres la ventana para hacerle el amor al mundo tu historia cogerá una neumonía”. Así que cuando escribí “No estoy aquí ahora” lo hice solo pensando en una persona: en mí.

Pero creo que no estoy solo en el mundo.

Si te interesa todo esto (o piensas que no digo más que basura y me lo quieres decir a la cara) te invito a la presentación de mi novela “No estoy aquí ahora”, este sábado 27 de julio, a las 18h, en la librería Cyber Cómics de Badalona (Rambla Sant Joan, 17). Estaré acompañado del director del Cryptshow Festival, Toni Benages, y charlaremos sobre el proceso creativo y el alto coste de la vida.

14 jun. 2015

FreakyLive! #27

Programa emitido el 14/06/15

CONTENIDO:
LOS VENGADRES: LA ERA DE ULTRÓN, Bendis, Hitch, Pacheco & Peterson (Panini Comics)
MONIKA, BAILE DE MÁSCARAS, March & Barboni (Diábolo Ediciones)
FEAR AGENT, VOLUMEN DOS, Remender, Moore, Opeña & Hawthorne (Norma)
LOBEZNOS, Soule, Fawkes, Bradshaw, Borges, Doe & Kristantina (Panini Comics)
EL PILOTO FANTASMA: MOTORES DE VENGANZA, Smith, Moore & Staples (Panini Comics)
VIGILIA, Santi Arcas (ECC)
MUERDEUÑAS, Williamson, Henderson, Guzowski, Hill & Levin (Norma)
THE CORNER, Palloni & Settimo (Spaceman Books)
EL ORO Y LA SANGRE NÚM. 2, Fabien Nury, Maurin Defrance, Fabien Bedouel & Merwan (Spaceman Books)
GRANDES AUTORES DE BATMAN: BERNIE WRIGHTSON - LA SECTA, Wrightson, Starlin, Marz & Len Wein (ECC)
WONDER WOMAN: SANGRE, Azarello, Chang & Atkins (ECC)
MULTIVERSO, LA SOCIEDAD DE SUPERHÉROES: LOS CONQUISTADORES DE CONTRAMUNDOS, Grant Morrison & Chris Sprouse (ECC)
EL MULTIVERSO, Grant Morrison, Ivan Reies & Joe Prado (ECC)
GOTHAM CENTRAL: EN EL CUMPLIMIENTO DE LA LEY, Brubaker, Rucka & Lark (ECC)
LOBO, EL ÚLTIMO CRARNIANO, Giffen, Grant & Bisley (ECC)
BATMAN'66 & GREEN HORNET, Smith, Garman & Templeton (ECC)
MATER MORBI, Recchioni & Carnevale (Spaceman Books)
BARCELONA: LOS VAGABUNDOS DE LA CHATARRA, Carrión & Sagar (Norma)
SALLY HEATHCOTE, SUFRAGISTA, M. Talbot, Charlesworth & Talbot (La Cúpula)
ICHI, THE KILLER, Hideo Yamamoto (ECC)
FRAGMENTOS DEL MAL, Junji Ito (ECC)
DOGGY BAGS #1, Run, Maudoux & Singelin (Dibbuks)

5 jun. 2015

Barcelona, los Vagabundos de la Chatarra

Sé que estoy muy pesado con esto de la normalización del mercado nacional del cómic, pero que los árboles no nos impidan ver el bosque: estamos lejos de un estadio ideal. Para alcanzar esa utopía, es primordial apostar por el autor nacional y hacerlo además de primeras, no después de que haya cosechado éxitos en países como Francia. Parece que cada vez son más las editoriales que se han puesto las pilas en este sentido, y es una buena noticia. Por otro lado, el mercado tiene que ofrecer tebeos para todas la edades y todos los gustos, y eso pasa por tocar todos los géneros. También el documental, no solo poco explotado aquí, sino también algo frustrado y frustrante.

Barcelona: Los Vagabundos de la Chatarra (Norma, 2015), de Jorge Carrión y Sagar, cumple esos dos preceptos, y con éxito. El escritor y el dibujante nos ofrecen un retrato seco y caleidoscópico de una realidad cada vez más habitual: la de los chatarreros que recorren la ciudad de Barcelona con un carrito de supermercado lleno de desechos metálicos. La mayoría son inmigrantes, algunos sin papeles, y viven en naves industriales abandonadas. Los autores, después de un trabajo de investigación a pie de calle, sitúan la historia en los últimos años, entre el 2011 y el 2013. Durante esos días pasaron muchas cosas: los desahucios de las fábricas se multiplicaron, el distrito comercial 22@ tomó forma, los encantes viejos se trasladaron a un nuevo espacio de último diseño, Cataluña pedía la independencia... Y en ese marco encontramos las historias pequeñas, la de un feriante en el paro, un rumano que vino a España para trabajar en la construcción, un senegalés que vive en una comuna, un catalán al que echaron de la playa para construir el Fòrum de les Cultures... Sus testimonios tejen una historia de supervivencia y de lucha por la dignidad, plagada de luces y sombras y salpicada de unos intereses económicos que quizás quedan un poco en segundo plano en este libro. El objetivo, como dicen los propios autores, que se convierten en personajes de su propio cómic: señalar un problema, sacar a la luz una realidad que estaba escondida a plena vista.

Se trata de un cómic documental muy interesante, realizado con oficio y pasión. Eso se nota en el resultado, alejado del frío trabajo de encargo escrito desde un estudio con el que muchas veces nos hemos topado. Aquí hay periodismo. Tengo mis dudas de que el cómic sea un medio idóneo para el documental, y convertir a los autores en el hilo conductor del trabajo me parece un recurso difícilmente justificable en la mayoría de casos. Aquí Carrión y Sagar firman un notable esfuerzo por no abusar de la narrativa y utilizar recursos propios del cómic, pero verlos deambular durante todo el libro para arriba y para abajo me deja la sensación de estar leyendo en realidad un making of a la espera del documental definitivo, que nunca llegará. Pero quizás sea eso lo único criticable, si acaso es una crítica. El resultado es tan sólido que Barcelona: Los Vagabundos de la Chatarra debería estudiarse desde ya en las facultades de periodismo, si es que ahora se estudia algo allí ya. El anexo del libro, una entrevista con Joe Sacco, es toda una declaración de intenciones.

24 may. 2015

DOGGY BAGS #1

Dibbuks publica en España el primer número de Doggy Bags, una colección publicada originalmente en Francia por Label 619 que nace con el objetivo de recuperar el espíritu de las colecciones de terror de los años 50. Sí, ya, eso lo hemos visto mil veces y desde que el terror está de moda ha habido casi tantos intentos como fracasos... Pero lo único que tiene de malo este cómic es que se vende mal. Olvidaos de los homenajes a Lovecraft y Vincent Price. Sacudíos todos los prejuicios sobre el género. Esto es pulp moderno.

Si bien el formato rinde homenaje al original (con tres historias de diferentes autores en este primer número), tanto la narrativa como el excelente trabajo de los dibujantes se aleja de aquellas historias “baratas”, dibujadas con prisas y escritas aún con más prisas. Aquí hay amor por el género, pero mucho más por el cómic.

Run, Maudoux y Singelin nos ofrecen tres historias tan dispares como divertidas e intensas. La de Run (para mí, la mejor) es la que más bebe de la tradición norteamericana, y nos presenta el periplo de un atracador que huye de un policía de acero con el objetivo de cruzar la frontera mexicana. También resulta sorprendente la historia de Maudoux, una mezcla de La Layenda de Madre Sarah (Katsuhiro Otomo y Takumi Nagayasu, 1990) e Ichi, The Killer (Takashi Miike, 2001) con una estética manga muy potente. Quizás la más floja, pero también la más fresca y espectacular, es la de Singelin, con una chica de armas tomar y una panda de moteros hombres lobo.

El resultado supera con creces el de cualquier revista de este tipo que hayamos visto en este mercado en mucho años. Una apuesta segura para los amantes de la literatura pulp, pero también para los verdaderos amantes del cómic, que encontrarán aquí un dibujo exquisito, un color delicadísimo y unos giros argumentales firmados con oficio. Nivelazo.

minireseña: IT FOLLOWS

Aunque, bien mirado, no deja de ser una peli de adolescentes corriendo porque algo los persigue, It Follows (David Robert Mitchell) me ha parecido no solo la mejor cinta que he visto en meses, sino también la única en mucho tiempo capaz de recuperar esa sensación de terror ochentero tan olvidada.

Y es que desde El sexto sentido (M. Night Shyamalan, 1999) y Hostel (Eli Roth, 2005) parece que el terror (al menos el más comercial) se limita a sustos y a gore.

It Follows crea, con una sencillez apabullante y un gusto exquisito en la fotografía, una atmósfera angustiante muy en la línea de lo que pudimos experimentar con Pesadilla en Elm Street (Wes Craven, 1984). Eso, y una puesta en escena, desde la estética hasta la música, ochentera, en la línea de Drive (Nicolas Winding Refn, 2011), hacen que esta pequeña joya sea una delicia y un disfrute. Absolutamente recomendable.



23 may. 2015

minireseña: MAGGIE

Siento deciros que la muy esperada Maggie (Henry Hobson, 2015), protagonizada por  Arnold Schwarzenegger, no es una peli de miedo. Lo siento por el fandom, porque tenía muy buena pinta.

Maggie, prometedora ópera prima de Henry Hobson, es un drama sobre enfermedades terminales de pies a cabeza. Sí, aquí la enfermedad es un virus zombie, pero bien podría ser un cáncer o alguna enfermedad infecciosa.

Lo que nos ofrece Hobson es un drama seco y tosco que, si bien a veces deambula por el tópico, ofrece algunos momentos brillantes; sobre todo en lo sentimental, aunque también en lo estético. Y es que una fotografía deudora de Malick y Mann engrandece una historia que en realidad es pequeña, tan pequeña como su protagonista y tan impotente/imponente como su padre, un excelente (en su limitación)  Schwarzenegger.


minireseña: TUSK

Nunca he sido un gran fan de Kevin Smith, aunque le reconozco algunos méritos y opino que Red State (Kevin Smith, 2011) es un peliculón. Por algún motivo Tusk (Kevin Smith, 2014) había pasado desapercibida para mí. De hecho, la visioné sin saber que era de Smith y, de hecho, sin saber de qué iba. Sinceramente, es la mejor manera de ver esta peli. Si alguien te ha dicho de qué va o te ha revelado cualquier mínimo detalle, no la veas, no vale la pena. Lo mejor es que te pille en bragas.

Tusk es un popurrí de géneros que va desde la frescura teenager habitual de Smith al pseudogore, pasando por el horror más clásico y por unos diálogos tarantinianos... Hasta la sorpresa final (que en realidad aparece a medio metraje), la película va y viene entre géneros ofreciéndonos algunos momentos realmente memorables. El resto, para bien o mal, es una yuxtaposición de escenas desagradables y patéticas que te dejan con una sensación de mal cuerpo muy chunga.

El resultado es tan desconcertante como interesante y, aunque en conjunto no se sostiene, ofrece algunos momentos de buen cine.


17 may. 2015

FreakyLive! #26



SEGUNDO PLANO, Busquet, Colombo y Landa (Diábolo)
La Cúpula: 35 años, Varios autores (La Cúpula)
LAS MURALLAS DE SAMARIS, Schiten & Peeters (Norma)
EL LEGADO DE PROMETEO: REUNIÓN FAMILIAR, Herzet & Henscher & Sandovaln& Tarragona & García (Norma)
ELLAS, Sempé (Norma)
ELLOS, Sempé (Norma)
MONDO LIRONDO: RETURNS, La Peña, (¡Caramba!)
BOCA DE DIABLO, Boucq & Charyn (Norma)
ATRAPADO EN BELCHITE, Sento (Sento)
EL CONVOY, Denis Lapière & Eduard Torrents (Norma)
SARA LONE: 2 - CARCANO GIRL, Arnoux & Morancho (Norma)
EL CORAZÓN DE LAS TINIEBLAS, Miquel & Godart (Norma)
ÖTZI, POR UN PUÑADO DE ÁMBAR, Mikel Begoña & Iñaket (Norma)
EL COLOR DEL AIRE, Enki Bilal (Norma)
SOUFFLÉ, Cristian Robles (La Cúpula)
CHAPUZAS DE AMOR, Jaime Hernández (La Cúpula)
LOS SUCESOS DE LA NOCHE, David B. (Norma)
TOKYO GHOUL, Sui Ishida (Norma)

14 may. 2015

Por qué no me gustan las series de televisión

Viene un tipo (no necesariamente un amigo, quizás solo un conocido) y te dice: “¿Has visto esta serie? ¿No? Tienes que verla, es la bomba”. Seguro que os ha pasado. A mi me ha pasado un montón de veces. Quizás cientos de veces. Y, en serio, ninguna de esas veces la serie ha merecido la pena. Por eso, cuando alguien me pregunta si he visto tal o cual serie, cambio de tema. Ni siquiera me apetece discutir.

He llegado a la conclusión de que no me gustan las series de televisión. Siempre había pensado que decir algo así era una estupidez. Como decir que no te gusta el cine, o que no te gustan los libros o los cómics. Pero ahora veo que estaba equivocado. Puede no gustarte un formato, un género o incluso un arte. A mí me pasa.

Me dicen que Breaking Bad es buenísima. La veo. Veo que está bien; que tiene una buena factura y que ofrece algunas cosas interesantes. Pero después de ver la primera temporada entera, me pregunto: ¿Cuánto tiempo más voy a dedicarle a esto? La serie tiene 62 capítulos. Eso son unas 620 horas. Eso son más de 25 días, casi un mes. ¿Breaking Bad es tan buena como para dedicarle un mes entero? ¿Y es buena todo ese tiempo, las 620 horas enteras?

Me dicen que Juegos de Tronos es una pasada. Me trago las tres primeras temporadas, básicamente porque cada vez que acabo una de ellas alguien me dice que en realidad la temporada buena es la siguiente. Pero después del último capítulo de la tercera temporada, me pregunto: ¿Cuántas horas más puedo estar viendo a gente hablando y caballos cabalgando? ¿Dónde está mi límite?

Desafío Total es la bomba y dura una hora y media y Contacto Sangriento es una mierda, pero también dura una hora y media. Puedo soportar una mierda de hora y media y también creo que ese es un tiempo suficientemente razonable para que algo que me gusta no me acabe empalagando. Por eso me gustan las películas, sean buenas o malas. Acepto sus reglas.

Sí, es cierto, he disfrutado algunas series, como Prison Break, Perdidos, The Following o True Detective (por no hablar de Twin Peaks, Evangelion o Médico de Familia, por citar cosas dispares). No quiero parecer un fanático, no crean. Pero es imposible que absolutamente todas la series que se están haciendo ahora sean “buenísimas”. Y, en el caso de que lo fueran, tampoco tendría tiempo de verlas todas y no podría soportar la idea de no estar viendo la mejor de todas ellas.

Así que cuando me empiezan a hablar de todas las series que va a comenzar a rodar DC, cuando me dicen que tengo que ver Daredevil o incluso cuando esto de Los Vengadores empieza a parecer una tertulia de Cine de Barrio, me pido otra cerveza y digo que voy a mear.

ANNEXO
Como preveía que me iban a llover quejas por “criticar sin conocer”, he intentado ver algunas de las series del momento. De algunas no he aguantado más de un capítulo, la verdad. Voy a resumir lo que me han parecido:

Arrow: Cutre.
Flash: Infantil.
Powers: Con posibilidades.
Gotham: Correcta, aunque algo desaprovechada.
SHIELD: Aburrida.
Daredevil: Aburrida.
Banshee: Aburrida.
The Leftovers: Aburrida.
The Strain: Aburrida.
Utopía: Aburrida.

Y aprovecho para decir que la única serie que espero ver algún día es la de The Sandman.

4 may. 2015

LOS VENGADORES: LA ERA DE ULTRÓN

A priori, una nueva crítica de Los Vengadores: La Era de Ultrón (Joss Whedon, 2015) me parece innecesaria. De hecho, casi cualquiera de las extensas críticas que he leído por ahí me lo parecen. Ya con Thor: El Mundo Oscuro (Alan Taylor, 2013) se puso de manifiesto que no hay mucho más que decir de las películas de Marvel Studios. Pero aún así, aquí van, no una, sino tres críticas: una corta, otra cinéfila y otra para los amantes de los cómics.

Crítica corta: Bien; más de lo mismo.

Crítica cinéfila: Los Vengadores: La Era de Ultrón no engaña ni sorprende y nos ofrece una nueva dosis de todo lo que ya vimos en la primera parte, aunque con un poco más de oficio por parte del director y mejor envuelto. En este sentido, los primeros diez minutos de la cinta son un derroche de pericia técnica, aunque uno ya no sabe cómo valorar algo generado casi completamente por ordenador. El guión de esta película también soporta mejor el ritmo que el de su predecesora, principalmente gracias a que Whedon ha querido conjugar diferentes géneros. Pero, aunque eso juega a favor de la diversión, también hace temblar el conjunto. Aquí tenemos acción, drama, melodrama, algo de intriga e incluso terror. La película se vuelve oscura en algunos pasajes y en otras ocasiones es esencialmente cómica. Ultrón a veces parece el peor malo de peli de miedo (cuando canta mola mucho) y a veces es un muñeco de feria. Ojo de Halcón es el más humano de todos cuando vuelve a casa, pero en cambio nunca se le acaban las flechas por mucho que dispare (y, en serio, aquí se hincha a disparar). Se empeñan en dotar de cierta verosimilitud a unas historias que, originalmente, no tienen nada de eso; pero a la vez no quieren perder el espíritu pop de los tebeos (aunque sin pasarse, no sea que nos quede muy friki la cosa). Es un monstruo con pies de barro.

Uno ya no sabe qué vara de medir usar para valorar las películas de Marvel Studios (Guardianes de la Galaxia aparte). Ha quedado claro que no se deben juzgar bajo la mirada de un aficionado a los cómics, porque eso de los cómics es otra cosa. Y está claro también que no soportan un análisis cinematográfico serio. En su conjunto, son un batiburrillo destinado a ofrecer un buen espectáculo para masas, y no hay duda que algo han hecho bien en este sentido. Pero, como obra perdurable, no creo que se sostenga. Sí, esta segunda parte de Los Vengadores es divertida y espectacular. Pero ya está, ni siquiera hay mucho que rascar desde el punto de vista de un fanático de Marvel. Así que, sí, en efecto, no hay más que decir. Solo esperar el siguiente capítulo, a ver qué pasa. Aunque, una vez perdido el efecto sorpresa de la primera fase, igual ya me espero a que la saquen en DVD.

Crítica para los amantes de los cómics: No vayáis a verla.

3 may. 2015

SOUFFLÉ

Sin ánimo de sentar cátedra: a uno le da la impresión de que en el siempre cambiante panorama nacional del cómic hay dos tendencias. Una de ellas arraiga en la tradición del tebeo y una de sus cabeza visibles sería, por citar un autor en estado de gracia, Paco Roca. La otra, más posmoderna, bebe de la referencia y del homenaje, y está marcadamente influenciada por la tradición anglosajona. Estoy hablando, por ejemplo, de David Sánchez, o, en el caso que nos ocupa, de Cristian Robles.

La Cúpula publica Soufflé, un cómic repugnantemente hermoso, que huele a Daniel Clowes y sabe a Charles Burns; aunque pegar, pega como Ivan Brun. Evidente y comprensiblemente se queda a medio camino, claro, pero el joven Robles da muestras de un genio inusitado.

La trama es una flipada, una mezcla entre Agujero Negro (Charles Burns 1995-2005), Ghost World (Daniel Clowes 1993-1997) y algo de Hideshi Hino. Explica la historia de un grupo de jóvenes enganchados a una nueva droga, cuyo principal efecto secundario es la pérdida de alguna parte del cuerpo. Alrededor de este escenario, Robles dibuja una serie de personaje disfuncionales, con sus problemas de chicas, identidad y familia. Eso sí, sin ánimo de filosofar, solo como muestra de un tiempo que nos ha tocado vivir. La trama avanza, volviéndose cada vez más oscura, hasta rozar la ciencia ficción y volverse sucia y surrealista. Sí, Soufflé es un viaje.

Evidentemente Robles pide un acto de fe. El lector debe comulgar con su imaginario para tener algún motivo por el que acabar el cómic porque, realmente, es un viaje a ninguna parte; si acaso la última página sea alguna parte. Una vez subido al tren, eso sí, el trayecto no tiene paradas, y avanza lento pero seguro por un túnel de los horrores. Como decía, quizás Robles no sea aún el mejor conductor. Al dibujo le falta cierta homegeneidad y un ejercicio de reflexión sobre cual es exactamente su estilo. Y a la trama le podríamos pedir un poco más de madurez. Pero el autor nos ofrece algunas joyas que nos reencuentran con aquella sensación de estar ante algo verdaderamente inspirado. No tiene precio, en este sentido, la página en la que el protagonista se despierta sin brazo. El personaje de Jerome da para un cómic entero él solo, y el epílogo es precioso.

Así que al final de Soufflé estoy más que satisfecho, pero, sobre todo, espero el siguiente cómic de Cristian Robles.


12 abr. 2015

FreakyLive! #25


LOS MEJORES ENEMIGOS, SEGUNDA PARTE 1953/1984, Filuu & David B. (Norma) LA PESTE ESCARLATA, Carlos Giménez, (Evolution) SOR ANGUSTIAS DE LA CRUZ, Ja (ECC) LLEGÓ EL ALBA, Wallance Wood, (Norma) LAS DAMAS DE LA PESTE, Cosnava & del Rincón (Dib-buks) 17 VIVIR, REVIVIR, SOBREVIVIR, Àlex Santaló (Evolution) POISON IVY, Yann & Berthet (Norma) FINAL INCAL - 3 GORGO EL SUCIO, Jodorowsky & Ladrönn (Norma) CIENCIA OSCURA, Remander & Scalera & White (Norma) ORLANDO Y EL JUEGO, 2 CÍRCULO DE HADAS, Luis Duràn, (Diábolo) LA VENGANZA DE LOS VILLANOS, Casey, Dragota & Simpson (Panini) KICK ASS 3, Millar & Romita Jr (Panini) TODAS LAS OBSESIONES DE VÍCTOR, Calì & Squaz (Diábolo) CARROÑERO, Montalbá & Vilbor (La Cúpula)

11 abr. 2015

CARROÑERO

Aunque me gustan las obras de Haneke y Tavernier, a veces me apetece ver una buena peli de Schwarzenegger o Van Damme. Comando y Time Cop, por ejemplo, siempre las tengo a mano. Lo mismo me pasa con los cómics, pero cuando tengo ganas de leer algo “ligero”, acabo siempre en el género superheroico. Quizás haya un nicho de mercado ahí poco explotado. Ricardo Vilbor y Vicente Montalbá han venido a rellenarlo con Carroñero (La Cúpula, 2015).

Carroñero resulta, al menos en el mercado nacional actual, una rara avis. Se podría publicar tal cual hace 20 años y a nadie le habría extrañado. Se podría publicar dentro de veinte años y no pasaría nada. Porque en un mercado normalizado, Carroñero sería un cómic necesario.

A medio camino entre Conan y el Groo de Sergio Aragonés, Carroñero es un buen tebeo de acción, que nos explica los épicos (aunque nada heroicos) hechos protagonizados por un bárbaro amoral y sin principios. El protagonista, ahora un harapiento preso de guerra que en realidad oculta un mítico pasado, se verá accidentalmente inmiscuido en una sangrienta batalla entre dos naciones. Sus habilidades acabarán resultando finalmente decisivas a la hora de decantar la balanza. Pero, lamentablemente, sus vicios también.

Con un dibujo absolutamente artesanal y algo undeground, Vilbor y Montalbá nos ofrecen un cómic brutal, en todos los sentidos. Una obra que, no obstante, no se contenta solo con el mero espectáculo de la violencia gratuita, sino que nos ofrece un buen relato de gestas militares, no exento de cierto humor negro.

En resumen, Carroñero es una grata sorpresa, un tebeo en estado puro, y también un ejercicio de estilo que rinde homenaje a un tipo de cómic que aquí parece que hemos olvidado. También podría ser el principio (o el final, según se mire) de algo más grande, ya que el universo que se esconde tras el pequeño capítulo que explica este volumen es en realidad tan vasto como la imaginación de los autores permita.

RECOMENDACIONES PARA SANT JORDI, DÍA DEL LIBRO

Se acerca Sant Jordi, el Día del Libro, y, como no podría ser de otra manera, os ofrecemos una lista de novedades que aún deberíais poder encontrar fácilmente en las librerías. Así que ya sabéis: no tenéis excusa para no regalar cómics!

DOCTOR RADAR, Simsolo & Bezián (Spaceman Books)
NOWHERE MWN, Stamphenson, Bellegrade, Bellaire & Fonografiks (Norma)
TRILLIUM, Lemiere & Villarrubia (ECC)
EL ORO Y LA SANGRE, Bedouel Merwan & Defrance Nury (Spaceman Books)
FATAL, Manchette & Cabanes (Norma)
MAGASIN GÉNÉRAL: NOTRE DAME-DES-LACS, Losiel & Tripp (Norma)
EL BOTONES DE VERDE CAQUI, Schwartz & Yann (Dibbuks)
O'BOYS, Thirault, Colman & Cuzor (Norma)
HELLBOY: EL CIRCO DE MEDIANOCHE, Mignola & Fegredo & Stewart (Norma)
LOS TRES FRUTOS, Zidrou & Oriol (Norma)
BLACKFACE BANJO, Frantz Duchazeau (Spaceman Books)
MAGGOT, Black Frog (Spaceman Books)
SANDMAN: NOCHES ETERNAS, Gaiman & otros (ECC)
CARROÑERO, Montalbà & Vilbor (La Cúpula)

22 mar. 2015

minireseña: INTERSTELLAR

He intentado ver Interstellar (Christopher Nolan, 2014) ajeno a todo el bombo que ha rodeado la película (y ojo, que digo “bombo” y no esa tontería de “hype”). No quería que todas esas opiniones, esas críticas a menudo absurdas y toda la campaña hacia los Oscars me estropearan la última propuesta de Nolan. Por eso esta reseña llega un poco tarde; ahora que, seguramente, nadie se la espera. ¿Una crítica de Interstellar? ¿Ahora? ¿Por qué? Porque creo que hace falta una crítica sin “hype”. Tanto me he tapado los oídos, que hasta me ha sorprendido el elenco.

Quizás porque no sabía de qué iba la cosa, he disfrutado la película como un niño. Hacía tiempo que no sentía esa sensación de meterme en una película y sentirla a flor de piel. Como ver Tiburón o Superman por primera vez. Eso que nos prometió Super 8 (J.J. Abrams, 2008) pero no nos dio.

He visto mucho oficio y mucho Hollywood en la primera parte de la peli, por ejemplo. Una humanidad amenazada, padres e hijos, héroes... Casi me he imaginado por ahí a Kevin Costner haciendo de las suyas. El subidón me ha bajado un poco cuando la cosa se ha puesto tensa. Como ya hizo en Origen (Christopher Nolan, 2014), el director nos ofrece un clímax alargado quizás en exceso y quizás menos brillante que en la película protagonizada por Leonardo di Caprio. Pero ahí está Matthew McConaughey haciendo un poco lo que puede él solo contra el universo, y el esfuerzo es notable.

Y entonces llega el final, que tiene dos partes. La primera es una flipada, en un sentido literal. La segunda es para llorar. Llorar de Spielberg, me refiero, de lagrimita.

Pero no quiero dar la sensación de que la cinta se divide en fragmentos inconexos. Nolan juega así con el ritmo y el estado de ánimo del espectador. Primero lo prepara, después lo ataca y finalmente le da la estocada. El camino no es perfecto, claro, y si el espectador se sale de él en algún momento la peli comienza a desinflarse. Se empezará a preguntar cómo puede ser esto y lo otro y qué me estás contando. Pero cuestionarse los principios científicos que aparecen en Interstellar me parece un error, además de un dolor de cabeza. Porque no es una peli de ciencia ficción, como lo puede ser Moon (Duncan Jones, 2009). Es a veces un drama y a veces un thriller, que, como en El Caballero Oscuro (Christopher Nolan, 2008), se mezclan con una pericia sobresaliente.

Interstellar es una peli de esas de ir a ver al cine, y hacerlo además con palomitas. De esas que te dejan a gusto, como después de un buen llanto. Cualquier comparación con 2001: Una Odisea del Espacio (Stanley Kubrick, 1968) no se sostiene. Está muy lejos de la densidad de la película de Kubrick, aunque quizás en la estética se asemejen. Creo que está más cerca de ser un Regreso al Futuro (Robert Zemeckis, 1985) puesto al día. A priori parecería que no, que el tono es muy distinto. Pero en realidad, si rascas un poco en la superficie, McConaughey es como Marty McFly intentando salvar el mundo. Y en realidad, pese a las casi tres horas y todas esas ecuaciones tan complicadas, pese a que a veces el espíritu de Watchmen asoma la cabeza, eso es todo lo que hay.